jueves, 10 de enero de 2013

Amor silente

Ellos se quieren, lo puedes leer en su mirada, la impaciencia de sus pupilas por encontrarse, la aceleración de su respiración al acercarse. 
Ellos se quieren, ¿Qué cómo lo sé? Es fácil, míralo a él cuando ella se va, su corazón se apretuja y el brillo de sus ojos opaca ante la ausencia de ella.
Ríen, discuten, juegan, esconden miradas, se miran distantes, ajenos, se tienen sin poseerse, callan, ellos aman el silencio, silencio que se hizo para esconder su sentir.
Llegan en las mañanas, se saludan, se ignoran, se pelean, pasan unos días, pocos quizá y se vuelven a encontrar felices de estar juntos de nuevo. 
En la obscuridad de la noche se desean, se sueñan juntos e imaginan un mundo distinto al que tienen, donde se posean uno al otro, se besan en silente penumbra al mismo tiempo, se piensan y los sueños distorsionan en ansiedad, y la ansiedad los come, los come el miedo, miedo a perderse, miedo de perder lo único que no han tenido, el amor que se guardan.
Y así pasaron días, meses, años y nunca se dijeron la verdad, nunca entendieron que la vida es demasiado corta para esconder en nuestro corazón palabras importantes, como, por ejemplo: "Te amo".
Se amaron como la llovizna, lentamente desbordaron su corazón, pero aún así, no tuvieron el valor de mirarse sin miedo, de no callar, de no ceder al tiempo y la desidia su vida.

jueves, 3 de enero de 2013

Muerte verde


Los vemos cada vez más solos, distantes entre sí cómo gigantes que no se hablan, los vemos cada vez mas lúgubres, cambiándo el café por lo que antes era verde, haciéndose a la idea de que la muerte anda cerca.
¿Quizá es el próximo? No lo sabe, sólo espera silencioso su día final.

martes, 1 de enero de 2013

Las sombras y el cielo.

 Hay días en que la tierra se obscurece, entonces lo conocido adquiere formas extrañas y el cielo brilla con todo su esplendor sobre nosotros.








jueves, 27 de diciembre de 2012

La última luna llena del año.

Comienza a pardear la tarde en mil tonalidades rosas y moradas, en el ocaso empieza a salir la bella luna, radiante y fresca se despide de este año.
Las ramas de los árboles la acarician poco a poco...




Luce toda la gala de su esplendor...

Y al final un Tulipán le canta al oído una dulce melodía de despedida...

viernes, 28 de septiembre de 2012

La Calavera de Susana San Juan.


"[...]-Baja, Susana, y dime lo que ves.
Estaba colgada de aquella soga que le lastimaba la cintura, que le sangraba sus manos; pero que no quería soltar: era como el único hilo que la sostenía al mundo de afuera.
-No veo nada, papá.
-Busca bien, Susana. Haz por encontrar algo.
Y la alumbró con su lámpara.
-No veo nada, papá.
-Te bajaré más. Avísame cuando estés en el suelo.
Había entrado por un pequeño agujero abierto entre las tablas. Había caminado sobre tablones podridos, viejos, astillados y llenos de tierra pegajosa:
-Baja más abajo, Susana, y encontrarás lo que te digo.
Y ella bajó y bajó en columpio, meciéndose en la profundidad, con sus pies bamboleando "en el no encuentro dónde poner los pies".
-Más abajo, Susana. Más abajo. Dime si ves algo.
Y cuando encontró el apoyo allí permaneció, callada, porque se enmudeció de miedo. La lámpara circulaba y la luz pasaba de largo junto a ella. Y el grito de allá arriba la estremecía:
-¡ Dame lo que está allí, Susana!
Y ella agarró la calavera entre sus manos y cuando la luz le dio de lleno la soltó.
-Es una calavera de muerto- dijo.[...]"

Pedro Páramo

Juan Rulfo.