jueves, 2 de mayo de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
Noche de lluvia.
A veces la cama es más fría, a veces después de una noche de lluvia te extraño más y entra ese viento nostálgico entre las sábanas y me toca los pies como si fuese un monstruo de aquellos a los que temíamos cuando pequeños. Y me siento indefenso entre el frío y tu fantasma, entre el espacio que llegaste a hormar en mi vida y tus constantes apariciones en mi sueños.
A veces me da por extrañarte, a veces, cuando la lluvia cae sobre el techo de la casa, suave, pero incesante, te extraño.
A veces me da por extrañarte, a veces, cuando la lluvia cae sobre el techo de la casa, suave, pero incesante, te extraño.
"El frío y el viento entran
a mi cuarto
y me clavan agujas
en los pies descalzos".
Jaime Sabines
Viernes, 26 de Abril de 2013
martes, 23 de abril de 2013
Muero
Muero por esos ojos que como abismo se abren misteriosamente frente a mí, muero porque toqué tu mano y en ese instante imaginé la textura de toda tu piel.
Muero por ti, muero en ti.
Bendito el mundo que te puso frente a mí ese día, benditos tus padres por traerte al universo, bendita la tierra que te vio nacer, bendito el lugar, la hora y el por qué nuestros ojos se cruzaron.
Bendita tú, benditas las ganas de morir por ti, de morir amándote.
Benditos tus ojos que me hicieron vivir, vivir para morir, morir por ti.
Muero por ti, muero en ti.
Bendito el mundo que te puso frente a mí ese día, benditos tus padres por traerte al universo, bendita la tierra que te vio nacer, bendito el lugar, la hora y el por qué nuestros ojos se cruzaron.
Bendita tú, benditas las ganas de morir por ti, de morir amándote.
Benditos tus ojos que me hicieron vivir, vivir para morir, morir por ti.
lunes, 8 de abril de 2013
Muy Catrina la Garbancera
"Las que hoy son empolvadas GARBANCERAS, mañana pasarán a deformes calaveras"
"Hay hermosas garbanceras,
De corsé y alto tacón;
pero han de ser calaveras,
Calaveras del montón".
Fue en 1930 cuando se publica una "Monografía de 406 grabados de José Guadalupe Posada" cuya introducción la escribió el muralista Diego Rivera.
En la página 106 de dicha publicación, aparece la "Calavera Catrina" imagen que se ha convertido en icono de la identidad mexicana.
En 1946 Diego Rivera pinta el mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, en el hotel del Prado, en el cuál se nota a la ya conocida como Catrina tomada del brazo de un elegante Posada mientras toma de la mano a un pequeño Diego Rivera.
La hoy conocida Catrina sólo representaba a una "india garbancera", como se les llamaba a las ladinas que buscaban ser como sus patronas gachupinas.
Fuentes:
Revista "ParteAguas"
Noviembre del 2012, Número 27.
Página 120
Texto de Agustín Sánchez González.
Imagen "Remate de Calaveras Alegres y Sandungueras".
Tomada en el Museo José Guadalupe Posada
Aguascalientes, Aguascalientes.
"Hay hermosas garbanceras,
De corsé y alto tacón;
pero han de ser calaveras,
Calaveras del montón".
"Un examen voy a hacer,
Con gran justificación,
Y en el han de aparecer,
muchos cráneos del montón".
Fue en 1930 cuando se publica una "Monografía de 406 grabados de José Guadalupe Posada" cuya introducción la escribió el muralista Diego Rivera.
En la página 106 de dicha publicación, aparece la "Calavera Catrina" imagen que se ha convertido en icono de la identidad mexicana.
En 1946 Diego Rivera pinta el mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, en el hotel del Prado, en el cuál se nota a la ya conocida como Catrina tomada del brazo de un elegante Posada mientras toma de la mano a un pequeño Diego Rivera.
La hoy conocida Catrina sólo representaba a una "india garbancera", como se les llamaba a las ladinas que buscaban ser como sus patronas gachupinas.
Fuentes:
Revista "ParteAguas"
Noviembre del 2012, Número 27.
Página 120
Texto de Agustín Sánchez González.
Imagen "Remate de Calaveras Alegres y Sandungueras".
Tomada en el Museo José Guadalupe Posada
Aguascalientes, Aguascalientes.
miércoles, 27 de marzo de 2013
Sierva María
Cuando terminó, Cayetano tomó la mano de Sierva María y la puso sobre su corazón. Ella sintió dentro el fragor de su tormenta.
«Siempre estoy así», dijo él.
Y sin darle tiempo al pánico se liberó de la materia turbia que le impedía vivir. Le confesó que no tenía un instante sin pensar en ella, que cuanto comía y bebía tenía el sabor de ella, que la vida era ella a todas hora y en todas partes, como sólo Dios tenía el derecho y el poder de serlo, y que el gozo supremo de su corazón sería morirse con ella. (...)
«¿Y ahora?»
«Ahora nada», dijo él. «Me basta con que lo sepas». (...)
El pánico había sido reemplazado por la zozobra del corazón. Delaura no tenía sosiego, hacía las cosas de cualquier modo, flotaba, hasta la hora feliz en que huía del hospital para ver a Sierva María. Llegaba jadeando a la celda ensopado por las lluvias perpetuas, y ella lo esperaba con tal ansiedad que la sola sonrisa de él le devolvía el aliento.(...)
"Del amor y otros demonios"
Gabriel García Márquez
domingo, 24 de marzo de 2013
Esperando
Te estoy esperando, esperando en la misma banca donde te sentaste hace un mes, esperando ilusionado a que llegues, me saludes con el estilo dominical de tu vestido y sonrías al unísono que tus ojos parpadean; esperando a que comience el padre con la misa, misma que vengo a oír para poder verte. Y espero, mientras suenan las campanas anunciando la última llamada. Sigo esperando y no llegas, el sacerdote tampoco ¡Qué barbaridad! ¡Me equivoqué de templo! Camino la calle que separa el Santuario de la Parroquia y pienso ¿Cómo me he venido a enamorar de ti? Sí no te conozco nada, sí sólo te he visto en misa e intercambiamos miradas. ¿Cómo te llamas? ¿De dónde vienes? Entro por la puerta principal, y la gente se encuentra sumamente apretada, «¿Dónde estarás?» , mientras de un solo tumbo mi corazón te siente; volteo: blusa negra, falda floreada, piel morena, cabellos suaves y rizados. Te veo y admiro que la vida te haya puesto frente a mí, aunque no sepa nada de ti, ni tu de mí, solo que mis ojos te pertenecen, que mis manos ansían rosar tus mejillas, acariciar tu cabello, que mis labios mueren por besar tu nombre y deletrear tus sueños, que espero, que sigo esperando el momento preciso, ingenuo, en el que tu madre te pierda de vista y tu padre se distraiga y pueda acercarme, presentarme, pedirte que tomes mi mano y caminemos juntos.
Domingo 24 de Marzo del 2013.
sábado, 23 de marzo de 2013
Prosa 2.
Sólo nos habíamos cruzado palabras un par de veces y sin embargo hicimos el amor como si nos conociéramos de todas las noches, ¿Cómo iba a imaginar que su cuerpo estuviera hecho a mi medida? Con una seguridad nata mis manos palparon sus rincones más inéditos y con una sabiduría extraña mis labios pronunciaban las palabras precisas y mi boca la besaba en los momentos más exactos. La primera vez que la vi un medio día de domingo en la iglesia, desee esos ojos obscuros, profundos, gitanos; al ella sonreírme la sentí tan mía, como si cada vez que lo hiciera fuese yo el motivo ¿Cuándo iba a imaginar que sus besos se cruzaran con los míos? Ante la noche obscura y cálida, el silencio, su piel brillando con la luna y su sonrisa coronada de estrellas me incendiaron el alma. «¿Ahí estás?», susurran sus manos a mi piel cuando me acaricia el rostro, «Siempre», responden mis ojos con una sola mirada.
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