domingo, 16 de febrero de 2014

Soledades Absurdas



Silencio de la noche, doloroso silencio
nocturno... ¿Por qué el alma tiembla de tal manera?

Nocturno
Ruben Darío 
"Y las casas que esconden los deseos
detrás de las ventanas luminosas,
mientras afuera el viento
lleva un poco de barro a cada rosa." 

Barrio Sin Luz. 
Pablo Neruda 

viernes, 21 de junio de 2013

Nostalgia

Las tardes lluviosas caen sobre las baldosas de la ciudad, revuelven la tierra del campo mientras que penetran lentamente sobre los recuerdos nuestros envueltos, en hojas de débil papel. Entonces cae algo más del cielo, cae la nostalgia en forma de agua corrosiva, lluvia ácida, penetrante y dolorosa que come mi carne y rebasa mis huesos tibios calcinando la poca fortaleza que sobra en mis entrañas; para entonces, me invade por dentro y la lluvia deja de ser solo del cielo, nace de los ojos, mismos que son ciegos sin verse en los tuyos, tristes y brillantes, como dos piedras ígneas perfectamente alineadas. Y recorre de punta a punta, y  lágrima a lágrima la frágil capa de papel llamada olvido, entonces, ya húmeda se rompe y deja caer los recuerdos de golpe sobre el rojo corazón, como escombro de un derrumbe lo tornan gris y seco. Te evoca mi cuerpo entonces, como un fantasma de humo dentro de mi soledad, emana tu piel desnuda e infinita, limpia y virgen, tus sabores en mi boca, tu tersedad entre mis manos, tu calor sobre mi calor; dejas de faltarme cuando cierro los ojos y naces dentro de ellos, cuando te imagino sonreír como una diosa griega, cuando sueño, te tomo de las manos y caminamos juntos por las lúgubres calles. Llego a una simple pero infinita conclusión: Aunque te vayas no te pierdo. Vives en mi sueños.

viernes, 10 de mayo de 2013

Me pregunto.

Me han estado comiendo las ansias desde el momento en que supe me escribirías. Me carcome poco a poco la duda del tema que tocarás, si piensas iniciar la conversación con un "Hola" tan simple como las despedidas; sí cuando preguntes "¿Cómo estás?" tenga yo el valor de decir realmente como estoy. Me pregunto cómo puede volver a emprender una conversación agónica de toda la vida, una historia que no ha tenido más que puntos y aparte. O sí yo tenga el valor de dedicarte aquellos poemas de Bécquer y Sabines que cuando los leo, me saben a ti. Me pregunto si hablarás de tu historia de amor fallida,  si yo hablaré de mis ilusiones que nunca llegue completar. Intento imaginar que tono tendremos ¿Nostálgico? ¿Superfluo?. Me pregunto si los "te extraño" que hemos callado por fin nos atrevamos a decirlos, si volveremos a tragarnos nuestras palabras, quisiera saber si ahora seremos honestos, sí las palabras no se apilarán todos los días como era nuestra costumbre y digamos tanto y que al final, nunca decíamos nada.
Me pregunto el inicio, pero más, me cuestiona el final. ¿A dónde llegarán las palabras?

Puede ser que me ganen las ansias, que no seas tú quién escriba las primeras líneas, quizá un día de éstos recibas un:

"Amor, todos los días.

Aquí a mi lado, junto a mí, me haces falta."


Viernes 10 de mayo del 2013

jueves, 2 de mayo de 2013

No me pidas.

No me pidas que te dé mi mundo, porque para mí, el mundo, son tus ojos.

viernes, 26 de abril de 2013

Noche de lluvia.

A veces la cama es más fría, a veces después de una noche de lluvia te extraño más y entra ese viento nostálgico entre las sábanas y me toca los pies como si fuese un monstruo de aquellos a los que temíamos cuando pequeños. Y me siento indefenso entre el frío y tu fantasma, entre el espacio que llegaste a hormar en mi vida y tus constantes apariciones en mi sueños.
A veces me da por extrañarte, a veces, cuando la lluvia cae sobre el techo de la casa, suave, pero incesante, te extraño.


"El frío y el viento entran
a mi cuarto
y me clavan agujas
en los pies descalzos". 
Jaime Sabines
Viernes, 26 de Abril de 2013 

martes, 23 de abril de 2013

Muero

Muero por esos ojos que como abismo se abren misteriosamente frente a mí, muero porque toqué tu mano y en ese instante imaginé la textura de toda tu piel.
Muero por ti, muero en ti.

Bendito el mundo que te puso frente a mí ese día, benditos tus padres por traerte al universo, bendita la tierra que te vio nacer, bendito el lugar, la hora y el por qué nuestros ojos se cruzaron.
Bendita tú, benditas las ganas de morir por ti, de morir amándote.
Benditos tus ojos que me hicieron vivir, vivir para morir, morir por ti.